Elegir fotógrafo de boda es una de las elecciones más importantes para vuestro día. Al final no hay otro recuerdo más vivo que las fotos, con la complejidad que supone tener una única oportunidad para tomarlas. Aquí van unos cuantos consejos que te evitarán muchas sorpresas:

  1. Precio: Déjalo PARA EL FINAL.
  2. Echa un vistazo a la web, facebook, pinterest, instagram,… : Te servirá para realizar un primera criba. Si no te convence el estilo es mejor que NO PIERDAS EL TIEMPO, no intentes que otro fotógrafo copie el estilo de alguien que hayas visto por Internet ¿Pedirías a un pintor que copie las Meninas de Velázquez en un día?
  3. Busca opiniones en la red o de conocidos (relativamente): Contar con la opinión de otros novios va a proporcionarte la información objetiva y subjetiva que no te dan facebook, webs, etc. ¡Pero mucho ojo!, todos tenemos muchos amigos a los que les gustan nuestras fotos.
  4. Tómate un café con los fotógrafos: Es muy importante que establezcas un VÍNCULO EMOCIONAL con los fotógrafos. La fotografía de boda es captar emociones, además de que te guste su estilo es necesaria una complicidad en la que novios y fotógrafos se encuentren cómodos. Esto se reflejará en cada foto. Este también será el momento en el que el fotógrafo puede enseñarte su trabajo impreso.
  5. Exige un contrato firmado donde se reflejen todos los términos del trabajo: Al contrario de lo que mucha gente piensa, un contrato es UN SIGNO DE CONFIANZA donde el fotógrafo se compromete por escrito a realizar un trabajo específico. Algunos términos que no podéis olvidar son: Reserva de la fecha, señal dada en concepto de reserva, precio, plazos y método de pago, política de protección de datos y derechos de imagen,…
  6. Ahora sí, precio: Los fotógrafos SOMOS MUY FLEXIBLES a la hora de ofrecer distintas alternativas según vuestras necesidades, pero recordad: “cualquiera hoy en día con las cámaras que hay NO hace buenas fotos”. Si un fotógrafo vende su trabajo a un precio irrisorio, lo más probable es que no lo valore como debe, no le dedique el esfuerzo necesario o, incluso, vaya cabreado a hacer las fotos y acabe no gustándote el trabajo que realice.